EDITORIAL | ¿ME ASOCIO O ME AISLO?

| 4 mayo, 2015

Corren tiempos veloces.
Los acontecimientos se precipitan dejando las noticias a la par de las profecías bíblicas.
Los rumores de guerras inquietan, la economía depara sorpresas a diario, la complejidad y conflictividad política del planeta augura densos nubarrones sobre la humanidad.

Entretanto el aumento de la tecnología, sumado a potencia de las redes de información o desinformación de acuerdo a como se las analice, procuran forjar el pensamiento único para así disciplinar a una humanidad cada vez más cautiva.

El desarrollo de controles sobre los individuos y sociedades vuelve al mundo en un sitio cada vez más tendencioso, en el cual es riesgoso pensar con libertad o sostener principios
–aunque estos sean bíblicos– que se opongan a poder dominante.

No podemos mantenernos ajenos a la realidad.
Sabido es que la ausencia de decisiones, es por omisión, también una postura.

La diversidad de alternativas del presente tiempo nos coloca, a cada uno de quienes deseamos obedecer a la vocación con que fuimos llamados, ante la disyuntiva de tomar
posturas que delinean nuestra identidad.
Decisiones sobre las alianzas, acercamientos o rechazos en todos los ámbitos condicionan nuestra vida y ministerio.

Los giros que toman otras religiones, produciendo persecuciones o acercamientos insospechados, los bruscos virajes teológicos, sociales y éticos, cambian de posición a actores que hasta ayer desempeñaban un papel, hoy otro y mañana pueden ser todo lo contrario. El interés que despiertan nuestras comunidades en los gobiernos y políticos, quienes buscan apoyo y ofrecen contrapartidas, demanda una postura para relacionarnos con ellos.

En el seno de la Iglesia, la marea no está menos agitada.

Las estructuras denominacionales, los movimientos apostólicos, las federaciones tradicionales, los consejos pastorales, las tendencias ministeriales, el desembarco de ministerios globales, el marketing, los seminarios teológicos bíblicos, los congresos… producen entre el hoy y el ayer cambios veloces que nos colocan en la íntima necesidad de tomar decisiones.

La presión del medio produce temor que llama al silencio.
Creemos necesario hablar sobre estos temas, reflexionar sobre el horizonte que vemos a futuro, leernos, oírnos y hablar, rompiendo el silencio.
Vivimos una hora crucial del atardecer de la historia y ella demanda nuestro compromiso.
Ante las diferentes alternativas es importante decidir si nos asociamos o aislamos.
Poder especificar las razones de esa decisión enmarcan nuestra identidad.
No dudes en enviarnos tu nota para conocer tu opinión: ¿por qué te unís o apartas de las diferentes opciones que tenemos en la actualidad.

 

 

 

 

 

Cordialmente es la expresión de PASTORESxlaGENTE que fiel a sus principios no procura fijar conceptos únicos, sino que busca expresar la diversidad en la pluralidad que caracteriza al movimiento evangélico.

Las notas publicadas en esta edición digital reflejan la opinión particular de los autores.

La dirección de Cordialmente procura que la expresión bíblica “examinadlo todo, y retened lo bueno” sea el objetivo, por lo cual se invita a los distintos escritores a presentar sus fundamentos dejando el juzgamiento del artículo en cada uno de los lectores.

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Categoria: Edición 15 | ¿Me asocio o me aíslo?, Editorial, entrega 1

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